Santos Inocentes, mártires (28 dic) (Id=43)

Antífona de Entrada

Los niños inocentes murieron por Cristo; ahora siguen al Cordero sin mancha a quien alaban cantando: "Gloria a ti, Señor".
Innocéntes pro Christo infántes occísi sunt, ipsum sequúntur Agnum sine mácula, et dicunt semper: Glória tibi, Dómine.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, que concediste a los santos inocentes dar testimonio de Cristo, no de palabra, sino con su sangre; concédenos, por su intercesión, testimoniar con nuestra vida la fe que confesamos de palabra.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

La sangre de Cristo nos purifica de todo pecado

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
1, 5-10; 2, 1-2

Queridos hermanos: Este es el mensaje que le hemos oído a Jesucristo y les anunciamos: Dios es luz y no hay en él oscuridad alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y andamos en oscuridad, mentimos y no practicamos la verdad. Pero si caminamos en la luz como él, que está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no habita en nosotros. Si reconocemos nuestros pecados, Dios, que es justo y fiel, perdonará nuestros pecados y nos purificará de toda maldad.
Si decimos que no hemos pecado, hacemos pasar a Dios por mentiroso, y su palabra no habita en nosotros.
Hijos míos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre un abogado, Jesucristo, el Justo. El se ha entregado como víctima por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 123, 2-3.4-5.7b-8

Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

Si el Señor no hubiera estado a nuestro favor cuando nos atacaron los hombres, nos habrían devorado vivos en el volcán de su ira.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

Nos habrían tragado las aguas, un torrente habría pasado sobre nosotros; habrían pasado sobre nosotros las aguas turbulentas.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

La red se rompió y pudimos escapar. Nuestro auxilio es el Señor, que hizo el cielo y la tierra.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te aclama la brillante multitud de los mártires.
Te Deum laudámus, te Dóminum confitémur; te mártyrum candidátus laudat exércitus, Dómine.
Aleluya.

Evangelio

Herodes mandó matar a todos los niños en Belén

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
2, 13-18

Gloria a ti, Señor.

Después que los Magos se fueron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
"Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".
José se levantó de noche, tomó al niño y a su madre, y partió hacia Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por el profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Entonces Herodes, viéndose burlado por los Magos, se enfureció tanto que mandó matar a todos los niños de Belén y de todos sus alrededores que tuvieran menos de dos años, conforme a la información que había recibido de los Magos. Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías:
Se ha escuchado en Ramá un clamor, un gran llanto y lamento: es Raquel que llora por sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Imploremos, hermanos y hermanas, la misericordia del Señor en este día en que recordamos la entrega generosa de la vida de los santos inocentes, y, confiados en su intercesión, te pedimos por las necesidades de todos los seres humanos:
(Respondemos a cada petición: Señor, ten piedad).

Por la Iglesia, para que siempre proclame con valentía el derecho humano a la vida, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por todos los que sufren violencia y persecución por causa del Evangelio y de la justicia, para que, por intercesión de los santos Inocentes, sean fortalecidos en la lucha contra toda forma de mal, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por todos los que detentan alguna forma de autoridad y poder, para que sepan ejercerlo al servicio de los seres humanos, sobre todo de los más débiles e indefensos, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Por todos nosotros, para que, a semejanza de los niños, consigamos acercarnos a Dios con las actitudes de sencillez y disponibilidad requeridas por Cristo para entrar en el Reino de los cielos, roguemos al Señor.
Señor, ten piedad.

Celebrante:
Recibe, Señor, la oración de tu Iglesia, y, por la Encarnación de tu Hijo, que quiso asumir la condición de niño desvalido y necesitado, a semejanza de los mártires inocentes, recíbenos en tu reino de luz y de amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos con amor y, por este sacrificio de salvación con el que redimes aun a los que no te conocen, purifícanos de nuestros pecados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Cristo, luz del mundo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, él nos lleve al amor de lo invisible.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Estos fueron rescatados como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero; ellos son el cortejo del Cordero adondequiera que vaya.
Hi empti sunt ex homínibus, primítiae Deo et Agno; hi sequúntur Agnum quocúmque íerit.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Haznos partícipes, Señor, de la plenitud de la salvación a los que hemos comido a tu mesa en la fiesta de los Inocentes; ellos carecían del uso de la palabra para confesar a tu Hijo; pero fueron, en cambio, coronados de gloria en virtud del nacimiento de Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]